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Arte / Educación

Los Talleres Infantiles del Museo


El Museo responde a la intención de la Universidad de Navarra de avanzar en la educación integral de las personas, en este caso a través del arte. El centro alberga distintas colecciones artísticas que tienen su génesis en dos legados, el de María Josefa Huarte y el del fotógrafo José Ortiz Echagüe.

La colección donada por María Josefa Huarte, iniciada a finales de los años 50, la cual sigue fundamentalmente su gusto personal, centrándose en el arte abstracto, preferentemente de autores españoles. Además, reúne obras de artistas extranjeros como Mark Rothko y Vasily Kandinsky

El legado del fotógrafo José Ortiz Echagüe

Además de las visitas guiadas, el área educativa del Museo Universidad de Navarra ofrece programas dirigidos a todas las edades, grupos y colectivos;  diseña y lleva a la práctica programas que utilizan sus colecciones para favorecer los aprendizajes y el desarrollo personal.

Entre ellos, los talleres infantiles se basan en las diferentes exposiciones del Museo y buscan acercar el arte contemporáneo a niños y niñas de entre 4 y 12 años. Los talleres buscan ayudar a los participantes a desarrollar las distintas inteligencias múltiples como la intrapersonal y social, lingüística, naturalística, musical, espiritual…, así como la creatividad. También se trabaja en ellos el aprender a mirar y a pensar a través del arte, de una forma lúdica y atractiva. Una vez al mes, los sábados por la mañana, durante dos horas y media, los niños y niñas se acercan a la obra de los autores que exponen en el Museo: Hiraki Sawa -en su exposición Memoria Paralela-, Eusebio Sempere, Oteiza, Miguel Bergasa… así como a la obra de la colección del Museo y del espacio fotográfico de José Ortiz Echagüe.

En la imagen, la obra Platter, instalación el artista Hiraki Sawa en su exposición Memoria Paralela. Dos pantallas proyectan imágenes. en el suelo tres alfombras forman un triángulo sobre el que se ve un taburete tipo circense con dos campanas metálicas de gramófono, a la derecha una escalera con una campana metálica de altavoz de mano.
Platter de la exposición Memoria Paralela de Hiraki Sawa

Memoria Paralela de Hiraki, sirve de inspiración a Memory Shadow

La exposición temporal del polifacético artista japonés Hiraki Sawa se articulaba en torno a los recuerdos y la memoria. Parte de la muestra se basaba en vídeos e imágenes que invitan al recuerdo, a la contemplación. En el taller, los niños y niñas visitaron las distintas salas y provocaron nuestro interés con sus las reacciones que hacían referencia a sus abuelos o recuerdos de su infancia más temprana. Esta parte práctica tuvo su continuación en la «parte teórica» que siempre contienen nuestros talleres. Invitamos a los participantes a crear su propia obra de videoarte haciendo uso de materiales de creatividad plástica, en este caso un iPhone. De este modo la tecnología se pone al servicio del descubrimiento, y el arte contribuye al aprendizaje y descubrimiento de los niños y las niñas.

Corazón metálico

En la imagen, la obra la Torre de Babel de Eusebio Sempere, que forma parte de la colección del Museo Universidad de Navarra y está formada por una espiral ascendente de tubos metálicos de color plateado.
La Torre de Babel de Eusebio Sempere

Fomentar la creatividad y acercar a los niños al «desconocido mundo del arte contemporáneo» fue el objetivo de nuestro «Corazón metálico», un taller basado en la obra de Eusebio Sempere “La torre de Babel». Este taller tiene también una parte práctica, en torno a las distintas salas del Museo, y en especial a las que albergan la colección permanente a través de la cual acercamos a los participantes primordialmente a la abstracción y modernidad española. Un recorrido general por las salas de la colección permanente que acogen el legado de María Josefa Huarte, acerca a los niños y niñas a obras de Tàpies o Picasso pasando por Rothko.

Como en todo taller, después de la visita guiada, nos centramos en el acto creativo. En este caso los niños y niñas participantes crearon su propia Torre de Babel, utilizando tubos de cartón. En la siguiente dinámica, se les dio completa libertad para crear sus obras. Este acto creativo libre es vital para que los participantes puedan crear su propia obra sin ningún tipo de barreras. Por último, aunamos las distintas obras creadas con música, mediante instrumentos musicales de percusión, invitando a cada participante a escoger el instrumento que mejor representase su obra. Arte, música, creatividad y claves para acercarse al arte contemporáneo conforman un taller infantil que invita al descubrimiento.

José Ortiz Echagüe, la fotografía más allá de la imagen

Tras la visita al espacio expositivo del fotógrafo José Ortiz Echagüe, en el que los participantes pudieron contemplar y conocer su obra e ilustrarse con sus características imágenes, recogimos sus impresiones. Muchos de ellos quedaron impactados por la apariencia de las fotos. En este caso, el taller infantil les invitaba a elaborar su propia obra a través de la creación de un pequeño fotolibro, mediante imágenes que finalmente conformarían una historia. Cada cual pudo elaborar su propio fotolibro, su propia historia, su propia aventura. Ellos eran realmente los protagonistas ese día, basándose en las fotografías que habían tenido oportunidad de contemplar previamente.

Distintas herramientas, distintas edades, diferentes capacidades, al servicio de nuestro objetivo

Aun cuando a priori la diferencia de edad entre los niños pudiera considerarse una dificultad, hemos comprobado que arroja resultados verdaderamente sorprendentes. Los niños que experimentan menos dificultades en realizar los trabajos, rápidamente se centran en ayudar a los que más lo necesitan. Es notoria la capacidad social de algunos de ellos. Sorprende gratamente la forma en la que los participantes se involucran en los talleres. En ellos, incluso el más pequeño acto, como cortar o pegar un papel, se convierte en el mayor de los juegos o aventuras.

En la imagen, alrededor de una mesa, varios niños y niñas utilizan pinturas y pinceles con el apoyo de las monitoras. Fotografía de @Manuel Castells.
En la imagen, los niños y niñas comparten libremente recursos con el apoyo de las monitoras

De igual forma sorprende a veces comprobar cómo alguno de los participantes recurre en numerosas ocasiones a los monitores para buscar su aprobación, indicaciones o instrucciones de cómo realizar su obra. En todo momento, se les recuerda que es su momento, su propia historia, y que tienen completa libertad para realizarla. Es curioso como muchos de ellos llegan incluso a bloquearse, centrándose en la idea de que necesitan algún tipo de instrucción, olvidando que ellos mismos tienen que definir sus propias instrucciones, que cuentan con todos los recursos. Se fomenta así la toma de decisiones.

Sin lugar a dudas estos talleres han servido para iniciar y educar a los más pequeños en el complejo mundo del arte contemporáneo. Pero como hemos podido experimentar, ese no ha sido el único logro. 

Los talleres infantiles del Museo Universidad de Navarra ponen de relieve la importancia de aprender a mirar y a pensar. En ellos invitamos a no a optar únicamente por el pensamiento convergente -que solo contempla un único y posible camino-, sino a dar cabida al pensamiento divergente, con múltiples posibilidades, que nos permite explorar diversas vías y modos de lograr objetivos y soluciones. El enfoque en las distintas inteligencias múltiples, que van desde lo social y musical, hasta lo lingüístico y espiritual, nos acerca al fomento de inteligencias vitales en el desarrollo de los más jóvenes.

Fernando Echarri
Responsable del área educativa del Museo Universidad de Navarra